Relación entre obesidad y trastornos del comportamiento alimentario


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Los trastornos del comportamiento alimentario (anorexias, bulimias, trastornos por atracón, etc.) y la obesidad siempre se han considerado problemas muy distintos. A pesar de ello, si se estudian en profundidad, se observan varias similitudes que hoy en día están cobrando relevancia.

La información aquí resumida tiene el objetivo de servir de ayuda a padres, profesores o cualquier tipo de cuidador, para entender mejor la conexión entre los trastornos del comportamiento alimentario y la obesidad. Este, es un hecho realmente importante ya que son ellos los que pueden ayudar a promover actitudes saludables y detectar las problemáticas relacionadas con el peso y la alimentación.

Ahora sí, ¿cómo se relacionan estas dos problemáticas?

La obesidad y los trastornos del comportamiento alimentario pertenecen a un rango de problemáticas relacionadas con el peso. En este rango se incluyen la anorexia nerviosa, la bulimia nerviosa, las conductas alimentarias patológicas, las dietas poco saludables, el trastorno por atracón y la obesidad. Las adolescentes, pueden padecer más de una de estas problemáticas y pueden ir pasando de una a otra variando el grado de severidad. Es importante comprender, que la prevención no debe de ser problemática a problemática, sino que debe de servir para todo este rango, incluida la obesidad.

La insatisfacción corporal y el uso de dietas poco saludables están relacionados tanto con los trastornos del comportamiento alimentario como con la obesidad. La gran mayoría de las  adolescentes refieren no estar a gusto con su cuerpo e intentan perder peso de maneras poco saludables. Por ejemplo: saltándose alguna comida, ayunando o incluso usando el tabaco. Un grupo más pequeño de chicas, utiliza métodos más extremos como pueden ser el vómito, pastillas dietéticas o el uso de laxantes.

Estas actitudes y conductas en los adolescentes aumentan considerablemente el riesgo de padecer trastornos de la alimentación, obesidad, malnutrición, retrasos en el crecimiento y problemas emocionales como la depresión. Las investigaciones muestras que las chicas con sobrepeso presentan mayor preocupación por el peso, mayor insatisfacción corporal y mayor uso de dietas que el resto de sus compañeras.

Los atracones son comunes tanto en los trastornos del comportamiento alimentario como en la obesidad. La presencia de atracones (ingerir grandes cantidades de comida con una pérdida de control), a pesar de no ir seguido de vómitos (como en la bulimia), se considera un trastorno del comportamiento alimentario y además se asocia a un aumento de peso. Se estima que más de un tercio de las personas obesas en algún momento ha presentado atracones. Este tipo de conductas alimentarias se suelen relacionar con sentimientos de vergüenza, soledad, bajo autoestima y depresión. De igual manera, el estrés, la depresión y la ansiedad pueden dar lugar a la aparición de estas sobreingestas.

La depresión, la ansiedad y otros problemas del estado de ánimo están relacionados con la obesidad y los trastornos del comportamiento alimentario. Los adolescentes deprimidos incrementan el riesgo de acabar padeciendo obesidad (dos veces más riesgo en un año). Además, es sabido, que las personas que presentan algún trastorno del comportamiento alimentario padecen además patologías como depresión, ansiedad, trastornos de personalidad, abuso de sustancias y en menor caso trastorno obsesivo compulsivo. Por lo tanto, vemos que en ambas problemáticas la salud mental está relacionada y se ve afectada.

El ambiente puede influir tanto en los trastornos del comportamiento alimentario como en la obesidad. La cultura, los medios de comunicación, las redes sociales, la familia y los compañeros, pueden fomentar conductas alimenticias y de ejercicio físico estrictas y poco saludables que aumenten la probabilidad de padecer alguna problemática relacionada con el peso. Hoy en día, la sociedad idealiza la delgadez y estigmatiza la gordura, sin embargo los alimentos altamente calóricos son cada vez más accesibles. De igual manera, vivimos cada vez más en una cultura sedentaria (televisión, ordenadores, videojuegos, etc.), donde se olvidan conductas saludables como caminar o jugar al aire libre y sin embargo se están poniendo de moda entre los adolescentes sesiones de ejercicio físico de alto rendimiento para moldear la figura. Esta influencia del ambiente, aumenta el riesgo de obsesionarse y tomar medidas poco saludables para regular las emociones, por ejemplo mejorar el autoestima, presentes en ambas problemáticas.

Como vemos, los trastornos del comportamiento alimentario y la obesidad están más relacionados de lo que aparentan. Por ello, es muy importante tenerlo en cuenta a la hora de hacer prevención ya sea a nivel sanitario, escolar o familiar.

 

Adaptación de: BodyWise & BodyWorks (2005). Eating disorders and obesity: How are they related? U.S. Department of Health and Human Services Office on Women’s Health.

Escrito por santos.solano