Mitos sobre los psicólogos


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¿Qué hace un psicólogo? ¿En qué consiste la terapia psicológica? ¿Qué puede hacer un psicólogo por mí?

A pesar de que cada vez esté mejor visto acudir al psicólogo, sigue habiendo ciertos prejuicios sobre ello. Existen una gran cantidad de mitos y creencias erróneas sobre la psicología y los psicólogos. ¿Qué tienen de verdad estos mitos? ¿Tienen una fundamentación lógica? Desde ACTIO vamos a analizar los más comunes:

 

“Yo no creo en los psicólogos”

Esta es una de las creencias erróneas más frecuentes. Hoy en día a nadie se le ocurriría decir “yo no creo en la medicina, o en la biología”. No tiene sentido, ¿verdad? Pues bien, la psicología clínica se encuentra dentro del ámbito de las Ciencias de la Salud, al igual que la medicina o la biología, y como tal se basa en un método científico para poder comprender, predecir y modificar el comportamiento humano (entendiendo comportamiento como pensamiento, acción motora y emoción), pudiendo así ayudar a aquellas personas que acuden a terapia.

“La psicología es una creencia ciencia”

 

“Los psicólogos leen la mente”

¡Ojalá los psicólogos pudiésemos leer la mente! Pero por ahora nos tenemos que conformar con comprender las leyes del comportamiento humano y realizar una exhaustiva evaluación para poder así conocer cómo se originó y por qué sigue dándose un problema. Esto nos permite, a través de la terapia, responder a las demandas de las personas que solicitan nuestra ayuda.

“Nada de chisteras, varitas mágicas o tarot”

 

“Solamente contándole los problemas al psicólogo, se solucionarán”

Algunas personas consideran que la terapia psicológica consiste únicamente en contarle tus preocupaciones al psicólogo. Realmente esto no es así. Para que un tratamiento sea efectivo, tiene que haber una implicación activa, tanto por parte del cliente como del terapeuta. De esta manera, no solo consiste en contar al profesional los problemas, sino que es necesario comprender y analizar por qué se mantienen y utilizar las técnicas de intervención adecuadas en cada caso.

“Desahogarse sólo es el primer paso”

 

“Ir al psicólogo significa que estás loco o que eres una persona débil”

A lo largo de nuestra vida, nos encontramos circunstancias adversas que normalmente podemos superar exitosamente, pero hay ocasiones en las que el problema interfiere notablemente en nuestra vida cotidiana. En estos casos es oportuno buscar ayuda y eso significa reconocer que tenemos un problema que nos resulta complicado solucionar por nosotros mismos. Lejos de ser un signo de debilidad o de locura,  denota ser consecuente con nosotros mismos y responsables.

“Pedir ayuda no es de cobardes, es de sabios”

 

“Las personas no pueden cambiar, cada uno es como es”

Quizás este es uno de los mitos más generalizados, y por tanto, más difíciles de contrastar. Realmente no tenemos una manera de ser establecida y permanente, sino que desarrollamos un patrón de comportamiento, una manera de pensar y una forma de expresar nuestras emociones a partir de las experiencias que tenemos a lo largo de nuestra vida. Por tanto, estamos hablando de un proceso de aprendizaje continuo, y como tal, es algo que se puede modificar.

Si nuestra forma de ser nos resta calidad de vida, recuerda:

“¡Nunca es tarde para cambiar!”

 

“Un buen amigo es el mejor psicólogo”

Es cierto que las amistades y el apoyo social es un factor protector de diversas problemáticas. Pero es importante remarcar la diferencia entre un amigo y un psicólogo. El primero puede escuchar nuestros problemas y darnos consejos en función de su experiencia, pudiendo algunas de sus recomendaciones ser contraproducentes a largo plazo. Sin embargo, un terapeuta, lejos de dar consejos, es un especialista del comportamiento humano, y como tal, establece el tratamiento empíricamente comprobado más adecuado para cada caso.

“Psicología no es criterio personal, es criterio profesional”

 

“Con el paso del tiempo conseguiré estar mejor”

A veces el tiempo nos ayuda a ver las preocupaciones desde otra perspectiva, pero está comprobado que generalmente suele contribuir a empeorar y cronificar un problema. No es necesario asumir el malestar dando por hecho que no podemos hacer nada ante una dificultad y esperar a que mejore con el tiempo. Una intervención a tiempo puede ahorrar mucho sufrimiento.

“¡El tiempo NO lo cura todo, cura  lo que HACEMOS durante ese tiempo!”

 

“Los psicofármacos (ansiolíticos, antidepresivos, etc.) son el único tratamiento eficaz para los problemas psicológicos”

Este tratamiento sólo es eficaz para disminuir algunos síntomas de los problemas psicológicos, pero por si sólo no resulta suficiente. Además, está comprobado que, en caso de ser necesario el uso de psicofármacos, no da los mejores resultados sin combinarse con terapia psicológica.

El tratamiento psicofarmacológico genera un efecto a corto plazo, pero no se suele saber que cuando dejan de tomarse desaparece su efecto y los síntomas vuelven a presentarse, incluso agravarse. Sin embargo, el tratamiento psicológico tiene un alcance a largo plazo, porque se trabaja con los procesos subyacentes al problema, dotando a la persona de diversas herramientas, estrategias y habilidades. Así, el objetivo final no sólo es superar el problema, sino que la persona pueda enfrentarse de manera exitosa a futuras circunstancias adversas.

“Dale un pez a un hombre y comerá un día, enséñalo a pescar y comerá siempre.”

 

Esperamos haber dejado más claro el papel de la psicología y del psicólogo. Para cualquier cuestión, no dudes en consultarnos.

Escrito por paola.ibannez