La soledad: ¿cómo combatirla?


7560729258_143db8524d_zLa soledad es un sentimiento muy frecuente en nuestra sociedad. Cuando hablamos de ella tendemos a pensar en la ausencia de contacto físico, pero en muchas ocasiones podemos sentirnos de esta manera estando rodeados de mucha gente. Esto es así porque la soledad es un estado mental, al igual que la depresión o la ansiedad.

Cualquier persona puede experimentar la soledad: una chica joven que después de vivir en un pueblo se traslada a una gran ciudad o un trabajador que ocupa mucho tiempo en sus labores profesionales y no tiene tiempo para mantener buenas relaciones con sus familiares y amigos.

La soledad emocional está relacionada con los sentimientos de incomprensión, tristeza e inseguridad. Cuando consideramos que las personas de nuestro alrededor no nos comprenden o no comparten nuestros valores o preferencias podemos sentirnos solos. Por ello, aunque tengamos una gran red de amigos y de familiares o un gran círculo de seguidores en las redes sociales, podemos no sentirnos en sintonía con nadie.

 

 Los riesgos de la soledad

Cuando tenemos el sentimiento de soledad, suele ir acompañado de dosis de tristeza y ansiedad. Además el sentir que no se tiene un apoyo emocional merma la autoestima y desmotiva. De esta manera, estas personas tienden a hacer cada vez menos actividades y se aíslan de su entorno social, perdiendo el interés por el día a día, pudiendo desembocar esto en una depresión.

Por otro lado, numerosas investigaciones realizadas muestran que la soledad tiene varias consecuencias físicas: se elevan los niveles de cortisol —una hormona del estrés—, se incrementa la resistencia a la circulación de la sangre, se ve afectado el sistema inmune y disminuye la calidad del sueño. Estas consecuencias negativas en la salud son debidas a que la persona percibe el entorno como hostil y permanece constantemente alerta. Así, estar vigilante en momentos puntuales ayuda a la supervivencia, pero estar a largo plazo tiene costes para la salud. La hipervigilancia deja nuestro cuerpo exhausto, reduce la protección contra los virus y la inflamación, aumentando el riesgo y la gravedad de las infecciones víricas y de muchas otras enfermedades crónicas.

 

¿Cómo combatir el sentimiento de soledad?

Muchas personas se sienten solas porque son tímidas y les cuesta compartir sus opiniones o gustos con su entorno. Esto dificulta una buena conexión con las personas de su alrededor y que las conozcan profundamente, haciendo que no se sientan comprendidos y aislándose cada vez más. Por ello es importante abrirse al mundo e intentar compartir tus intereses con los demás, porque así aumentarás la probabilidad de encontrar a personas que piensen parecido a ti o por las que te puedas sentir comprendido. Para ello es necesario tener una actitud proactiva y por ejemplo apuntarse a actividades que te gusten donde puedas encontrar gente con tus mismos intereses.

También es importante que el sentimiento de soledad no se perciba como algo permanente, no pudiendo hacer nada para cambiarlo, es mejor enfrentarlo como una fase transitoria de nuestra vida que puede ser útil para redescubrirnos, reflexionar y cambiar, teniendo un papel activo ante ello. De esta manera, sería bueno evitar buscar justificaciones para explicar este sentimiento y centrarnos en ponerle remedio. En el caso de que hasta ahora nos hayamos relacionado con los demás de manera poco gratificante para nosotros, no quiere decir que tengamos que asumir que somos así, siendo algo estable e imposible de modificar, sino que si nos crea malestar tendremos que cambiarlo, poniéndonos manos a la obra.

En otros casos el sentimiento de soledad lo puede traer una interpretación de la realidad errónea. Por ejemplo, una chica está con sus amigas y dice un comentario que no ha sido escuchado, no recibiendo respuesta. En este caso, el problema no estaría en la situación puntual, porque la solución sería hablar más alto, sino en que ella podría interpretar que sus amigas no la tienen en cuenta, sintiéndose apartada. Lo anterior podría llevar a un aislamiento por su parte, haciendo esto que aumente su sentimiento de no pertenencia al grupo. Por tanto, en estos casos sería importante que haya un cambio de pensamientos sobre la realidad, disminuyendo así el sentimiento de soledad.

En el caso de que la persona no pueda hacer frente al sentimiento y le incapacite su día a día, sería necesario que consultara con un psicólogo.

 

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Escrito por paola.ibannez