La ira en los niños/as: claves para gestionarla.


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Como tal, la ira es una emoción básica y universal. Básica porque la ira está al servicio de nuestra supervivencia y universal porque todo ser humano  experimenta ira. Así, los niños/as también sienten ira. Es una emoción normal y sana, que se convierte en negativa cuando no existe un control y manejo adecuado de la misma, pudiendo llegar a ser tan incontrolable que se convierte en destructiva.

Cuando el niño/a empieza a sentir ira, detectamos cambios a nivel físico, como una respiración alterada, la cara comienza a enrojecerse o un aumento de la tensión muscular. A nivel conductual, puede patalear, gritar o golpear llegando, en ocasiones a perder el control.  Por ello, es importante ayudarles a gestionarla de manera adecuada, para no causar daños en sí mismo o en quienes le rodean.

¿Qué provoca ira en los niños/as?

Los niños/as desde muy pequeños sienten enojo ante multitud de situaciones. Es normal sentir cierta irritación, que debemos ayudar a controlar para liberarse de ella y saber manejarla en futuras ocasiones. Las situaciones que pueden desencadenar la ira en los niños/as pueden tener un origen más interno o externo. Algunas bastante comunes son las siguientes: 

  • Cuando algo no sale de la manera que el niño o niña espera o desea. Por ejemplo, cuando no se le permite un capricho o se le obliga a realizar una tarea del hogar. No es aconsejable satisfacer todos los deseos del niño, de forma que es adecuado que experimente cierta frustración para aprender a manejarla.
  • Cuando se imponen unas reglas en el hogar que el niño o niña no comparte ni comprende.
  • Cuando siente injusta una situación con sus hermanos/as u otros iguales, al culparle de algo de lo que no se siente responsable.
  • Cuando no comprende los deberes. En estas situaciones muestra su ira al encontrarse sin recursos para desarrollar la tarea.
  • Cuando el niño o niña se siente atacado por sus iguales. Por ejemplo, ante una burla, puede existir tendencia a responder bruscamente al sentirse acorralado.

¿Cómo podemos ayudarles a controlar y gestionar la ira?

En primer lugar, una autoestima sana en los niños es indispensable para que los mismos aprendan a controlar sus emociones. Por ello, es importante enseñar a los niños/as que son valiosos y que no tienen que reaccionar de forma agresiva para ser aceptados. Además, desde la familia, es importante ser un modelo adecuado para los niños/as. Desde pequeños, imitamos las conductas de los demás, aprendiendo por modelado de las personas que más cerca tenemos y más nos influyen. Por ello, es importante que el manejo de la ira en los adultos más vinculados con el niño/a sea un modelo positivo para ellos/as.

También resulta recomendable:

  • Ayudar a los niños/as a identificar la causa de su enfado, y las sensaciones que está experimentando. Una vez detectadas, reflexionar sobre ellas.
  • Sugerirle que piense qué debe hacer para evitar que la situación se repita. Buscar alternativas con él o ella, que sean más funcionales que el sentimiento y posible ataque de ira.
  • Ayudarle a comprender que el hecho de que una persona tenga un sentimiento de ira, no justifica una agresión o conducta indeseable.
  • Enseñarle estrategias para desarrollar la empatía. Por ejemplo, preguntarle: ¿cómo piensas que se puede sentir tu amigo si le gritas o le pegas?, ¿cómo te sentirías tu si te pegasen a ti?, etc.
  • Reforzar positivamente las situaciones en que el niño/a mantiene la calma ante una situación tensa.
  • Ayudarle a instaurar hábitos de control de la activación, por ejemplo a través de la respiración profunda.

Además, recomendamos materiales educativos que pueden ayudar a gestionar la ira, como el visionado y reflexión sobre vídeos  de breve duración como “El pulpo enojado” para los más pequeños. También son apropiados cuentos como “Vaya rabieta” o “El león afónico”. El libro “El emocionario” puede ser muy útil en todas las edades, abordando todas y cada una de las emociones, ayudando a la comprensión y reflexión sobre las mismas, con distintas actividades e ilustraciones. Junto con ellos, TEA Ediciones propone el material “Qué puedo hacer…cuando estallo por cualquier cosa”, que proporciona herramientas a los niños/as para calmarse y responder de un modo más apropiado cuando algo sale mal.

 

Bibliografía:

Mendieta, F. (2011). Control de la ira infantil en la escuela. Innovación y experiencias educativas.

Escrito por elena.artieda