Interpretando la realidad: estilos cognitivos


think-600051_640Como bien sabemos, todos y cada uno de nosotros somos diferentes. Distintos en cuanto a intereses, motivaciones, capacidades…y un sinfín de características que nos hacen ser una persona única. Esta unicidad también está presente en la forma en que procesamos la información que nos viene del medio. Así, cada uno de nosotros afrontamos de diferente manera el conjunto de estímulos que nos llegan.

                                                        A esto le denominamos ESTILO COGNITIVO.

Existen multitud de estilos cognitivos y, aunque pueda generar dudas, se pueden aprender y enseñar. Además, no existen  “estilos cognitivos buenos” o “estilos cognitivos malos”, sino que todos tenemos un repertorio amplio, que se ha ido constituyendo a partir de nuestras interacciones y socialización con los demás. Esto nos lleva a emplear unos u otros en función de la tarea y de la situación en la que nos encontremos, de forma que resultarán más o menos adaptativos en función de estas dos variables.

Y, si bien hemos mencionado que existen multitud de ellos, a continuación presentamos los más estudiados en los últimos años. Hacer una reflexión para tomar conciencia sobre nuestros estilos cognitivos nos puede llevar a descubrir cómo procesamos la información y qué posibles cambios deberíamos hacer.

  • Estilo de dependencia/independencia de campo: hace referencia al grado en que una persona recibe la información de manera global, siendo incapaz de analizar los elementos que componen la situación (dependientes de campo); frente a otras personas que tienden a recibir la información de manera analítica, siendo capaces de separarla del contexto en que aparecen los datos.

 

  • Estilo impulsivo/reflexivo: hace referencia a dos variables, el tiempo que tardamos en emitir una respuesta, así como el número de errores que cometemos. Las personas que tienen un estilo reflexivo utilizan un mayor número de estrategias de análisis, recopilan una mayor cantidad de información y profundizan sobre ella antes de emitir una respuesta. Sin embargo, las personas que tienen un estilo impulsivo, se caracterizan por utilizar estrategias de procesamiento globales, que exigen menor profundización y permiten emitir una respuesta de forma más rápida aunque, a veces, más imprecisa.

 

  • Nivelamiento/ agudización: hace referencia a la tendencia a igualar o maximizar las características diferenciales de los objetos, personas o fenómenos. Las personas niveladoras tienden a ver las cosas comunes entre dos elementos, generalizando en exceso. Por otro lado, las personas agudizadoras tienden a ver las mínimas diferencias entre elementos, en ocasiones, discriminando demasiado.

 

  • Estilo tolerante/restrictivo: hace alusión a la disposición de las personas a aceptar percepciones diferentes a las convencionales. Así, una persona con un estilo tolerante refleja un deseo de aceptar experiencias que cambian marcadamente lo cotidiano, alejándose de la convencionalidad. Sin embargo, otras personas prefieren no salirse de lo socialmente establecido.

 

  • Estilo aleatorio/secuencial: hace referencia a la capacidad que tienen las personas para ordenar la información del medio. Algunas personas tienden a una organización lineal, paso a paso y metódica. Frente a este estilo, otras personas lo hacen de manera tangencial, no lineal y desordenada.

 

  • Estilo sensorial/intuitivo: esta dimensión se caracteriza por la forma en que las personas resolvemos los problemas cotidianos. Las personas con un estilo sensorial, optan por hechos y actividades concretas, de forma que esperan a que algo ocurra antes de actuar. Por el contrario, los más intuitivos prefieren abstracciones, resolver nuevos problemas y descubrir nuevas posibilidades y relaciones.

 

Tras la lectura de estas líneas, probablemente cada uno de nosotros estaremos pensando en cómo hemos afrontando situaciones recientes, siendo capaces de ponerle nombre. Esta reflexión sobre los estilos cognitivos tiene como objetivo hacer ver al lector que aquello que nos sucede no es algo en sí mismo, sino lo que cada uno de nosotros interpreta del suceso. Por ello, sabiendo que existen multitud de maneras para procesar la información, es momento de recapacitar y tomar conciencia sobre nuestros estilos cognitivos, con el fin de llegar a resolver diferentes situaciones de la manera más adecuada y satisfactoria, pudiendo cambiar aquellos que no nos resulten adaptativos.  

 

 

 

 

 

 

Escrito por elena.artieda