Infantil y Adolescente


Infantil y Adolescente
Las etapas infantil y adolescente son fundamentales en la vida de todas las personas. Es en este momento de crecimiento físico, psicológico y social cuando los contextos en los que se desenvuelve un individuo adquieren mayor relevancia, así como las experiencias y los aprendizajes que en ellos se generan. La familia, los amigos y el ámbito escolar suponen una gran influencia en esta etapa y ofrecen numerosos beneficios para su desarrollo. No obstante, no siempre es suficiente con el papel que se realiza en cada uno de estos escenarios y tanto los niños como los adolescentes precisan de una ayuda especializada que logre su bienestar y el de sus allegados.

Desde ACTIO trabajamos para ser ese apoyo psicológico profesional que requieren los más jóvenes, abordando todo tipo de problemáticas relacionadas con la infancia y la adolescencia. El conocimiento del desarrollo evolutivo nos permite valorar sus conductas, realizando una adecuada evaluación y planificando un tratamiento eficaz que dé solución a los comportamientos desadaptativos que puedan presentar.

Los problemas más habituales en la etapa infantil y adolescente son:

Problemas en el CONTROL DE ESFÍNTERES
Enuresis: El control voluntario de la micción nunca se ha conseguido o, después de haberlo adquirido durante un tiempo, el niño vuelve a orinarse mojando la ropa o la cama.

Encopresis: El control intestinal no está todavía aprendido o, una vez logrado, el niño vuelve a evacuar heces en lugares inadecuados.

Problemas de ANSIEDAD
Síntomas más frecuentes: Dolor de cabeza, dolor de estómago, problemas intestinales, diarreas, naúseas, vómitos, mareos, palpitaciones, temblores, parálisis, palidez, enrojecimiento, sudoración, pesadillas o terrores nocturnos, tensión y hábitos nerviosos como morderse las uñas o arrancarse el cabello.
Ansiedad generalizada
Ansiedad por separación
Fobias específicas
Trastorno obsesivo compulsivo (TOC)
Trastorno por estrés postraumático
Problemas de ATENCIÓN Y AUTOCONTROL
Se conocen bajo el nombre de Trastorno por déficit de atención con o sin hiperactividad, el cual se define como la alteración del desarrollo de la atención, la impulsividad y la conducta gobernada por las reglas, lo que repercute en la obediencia, el control de las propias acciones y la resolución de problemas que el niño es capaz de demostrar.
Problemas de ADICCIONES
Por un lado, esta problemática tiene lugar cuando aparece la necesidad de consumir una sustancia tóxica que provoca un deterioro en la salud de la persona que la ingiere o afecta al bienestar de otros. Este es el caso del tabaco, el alcohol, el cannabis, la cocaína o cualquier otra droga.

Por otro lado, se puede dar un problema de dependencia sin necesidad de la presencia de una sustancia tóxica, llevándose a cabo conductas compulsivas y perjudicando la calidad de vida de la persona. Por ejemplo, en el caso de la población infantil y adolescente, hay que prestar especial atención al uso de las nuevas tecnologías, sobre todo el móvil y el ordenador.

Problemas de la CONDUCTA ALIMENTARIA
Se caracterizan por comportamientos patológicos frente a la ingesta de alimentos. Los más conocidos son la anorexia nerviosa y la bulimia nerviosa, ligados ambos a la obsesión por el control del peso, la figura o la talla. Las personas que los sufren se niegan a alimentarse de manera apropiada, rechazan y restringen alimentos por miedo a engordar, reducen la ingesta de comida en cantidad o en variedad, y llevan a cabo conductas purgativas como vomitar intencionadamente, consumir laxantes/diuréticos, o realizar ejercicio físico en exceso.

Otros cada vez más comunes son la ortorexia (obsesión por alimentarse únicamente de comida sana) y la vigorexia (obsesión por la práctica de ejercicio físico).

A su vez, la obesidad, el trastorno por atracón y la hiperfagia suponen otros trastornos alimentarios relacionados con una inadecuada ingesta calórica y hábitos de vida poco saludables.

Problemas del ESTADO DE ÁNIMO - DEPRESIÓN
Síntomas más frecuentes: Tristeza, llanto, desesperanza, retraimiento, malhumor, actitud desafiante y agresiva, abandono de actividades, falta de apetito, problemas de sueño, pesadillas, juegos con temáticas basadas en el fracaso, el dolor o la muerte.
Problemas de CONDUCTA
Son aquellos comportamientos inadecuados del niño que originan conflictos personales, familiares y sociales. Sus manifestaciones pueden ser muy variadas pero lo más frecuente es que se presenten algunas de las siguientes: desobediencia, rabietas, molestias deliberadas, actitudes de rencor o venganza, desafíos hacia los adultos y conductas violentas o agresivas hacia personas, animales u objetos.
Problemas de AUTOESTIMA
Un niño con baja autoestima suele presentar miedo a equivocarse, indecisión, desmotivación, angustia, desánimo, vergüenza, sentimientos de culpabilidad, frecuentes llamadas de atención, excesiva envidia, impotencia y bloqueo ante los problemas, pesimismo en la expresión de sus sentimientos y pensamientos, constantes comparaciones con respecto a los demás, dificultades para relacionarse y fijación en sus fracasos, pasando por alto sus logros y sus virtudes.