ESTA SEMANA… ¡ HABLAMOS DE LA ATENCIÓN !


¿CAOS MENTAL?

¿Tienes dificultades para centrar tu atención? ¿Culpas a los demás de tus problemas de atención? ¿No sabes qué hacer para concentrarte?

Desde ACTIO analizamos qué ocurre y qué podemos hacer para mejorarlo…

Aunque muchas veces no nos demos cuenta de ello, la atención nos dirige continuamente en nuestro día a día. Quizá unas veces somos conscientes de ello y otras no, pero conviene no olvidar que, como tal, la atención implica apartar ciertas cosas para tratar con efectividad otras. Supone así centrar la actividad psíquica en un determinado objeto, actividad o situación.

Repasamos a nivel teórico qué ocurre dentro de nosotros…

¿Sabías que el proceso atencional pasa por tres fases?

Fase de captación de la atención: ante un cambio en la estimulación en el exterior, se activan nuestros receptores como el oído, la vista… hacia el estímulo, a través de una respuesta corporal (movimiento de cabeza, de cuerpo…) seguida de una activación de la atención acorde con la actividad a realizar.
Fase de mantenimiento: tras 4-5 segundos, comenzamos a permanecer atentos a la tarea durante un tiempo, que varía según el tipo de tarea y el sujeto en sí mismo.
Cese atencional: en un momento dado, en función de la actividad que se está realizando, dejamos de prestar atención a la tarea. ¿Por qué ocurre esto? O bien porque hemos automatizado la tarea debido a su práctica continuada, o porque nos hemos habituado al estímulo dado su carácter repetitivo, y, en consecuencia hemos perdido interés por la tarea.

¿Sabías que la atención puede ser voluntaria o involuntaria?

Voluntaria o activa supone un coste cognitivo y una intencionalidad al sujeto para mantener la atención fija en la tarea.
Involuntaria o pasiva no supone esfuerzo, ya que el sujeto no es consciente de que está atendiendo a la actividad.

Quizá este ejemplo resulte aclaratorio para unificar lo mencionado hasta ahora… Cuando una persona aprende a conducir, la fase de mantenimiento de la atención es larga, debido al esfuerzo que tiene que hacer por mantenerse alerta ante los diferentes estímulos ambientales que aparezcan, así como a la coordinación de los receptores sensoriales. Sin embargo, con la práctica se automatizan los movimientos. Por lo tanto, inicialmente hay un esfuerzo atencional, es decir, implica una atención voluntaria del sujeto, pero con la automatización de la tarea, la atención pasa a ser involuntaria.

¿Sabías que hay varios tipos de atención?

Atención selectiva, por la que nuestro organismo selecciona solo una parte de la información, o bien focalizando en aquella que le interesa en el momento dado o ignorando aquella que no le resulta relevante.
NO OLVIDES que hay actividades que permiten entrenar este tipo de atención como los laberintos, tareas de búsqueda de diferencias, o tareas de escucha selectiva.

Atención dividida, se refiere a la capacidad para atender a varias fuentes de información o realizar varias tareas simultáneamente. Cuando comparten una misma modalidad sensorial o se trata de tareas parecidas puede producirse una interferencia entre ellas. Esto es, no somos capaces de escuchar dos canciones al mismo tiempo sin que exista una interferencia.

NO OLVIDES que para evitar que se de esta interferencia, lo más óptimo es que ambas tareas utilicen la mínima cantidad de recursos comunes.

Atención sostenida, alude a la capacidad del sujeto para mantener el foco de atención durante largos períodos de tiempo y permanecer alerta ante determinados estímulos cuya aparición es infrecuente o inesperada. Puede conducir a fatiga o aburrimiento.
NO OLVIDES que muchas veces hay tareas que requieren este tipo de atención y nos puede resultar difícil mantenerla. Trata de entrenarla comenzando por tareas que requieren periodos más cortos de tiempo y ampliándolos paulatinamente.

Sin duda, conocer más sobre los procesos atencionales nos permite entender algunos de los comportamientos que tenemos. En la lectura de estas líneas pueden venirnos a la mente multitud de situaciones diarias en las que identificamos algunos de los conceptos aquí definidos.

Veamos qué más hacer a nivel práctico…

Para finalizar, vamos a plantear unas recomendaciones que pueden ayudarnos a centrar la atención en actividades que realmente lo requieren y a las que nos gustaría atender plenamente, pero hay algo que lo está dificultando…

1. Eliminar de nuestra vista todo aquel estímulo o dispositivo que pueda interferir en la tarea que requiere atención, como el teléfono móvil –totalmente integrado en nuestras vidas y nuestras actividades diarias-.
2. Escoger un lugar con una luz y temperatura agradables, que propicien ese esfuerzo cognitivo.
3. Llevar a cabo una dieta sana y equilibrada, con todo tipo de nutrientes que nos lleve a un estado de salud apropiado y necesario para cualquier actividad.
4. Tener un patrón de sueño adecuado, lo que implica un descanso de 8 horas diarias.
5. Liberar nuestra mente de pensamientos que puedan interferir en la tarea antes de comenzarla.

Estas son solo algunas de las pautas que os ofrecemos, para saber más sobre este u otro tema no dudéis en consultarnos a través de nuestro contacto.

Escrito por elena.artieda