El lado bueno de las situaciones difíciles. La resiliencia


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Las personas a menudo nos fijamos en lo que esta mal o ha ido mal en nuestras vidas, dificultades laborales, económicas, problemas familiares o de relaciones personales, tragedias, traumas… pero no nos fijamos en nuestros puntos fuertes, y en como hemos ido saliendo, con más o menos éxito, a lo largo de nuestra vida de cada situación complicada que se nos ha ido presentando.

La resiliencia es la capacidad que tenemos los seres humanos para enfrentarnos y superar situaciones adversas e incluso salir fortalecidos de estas. Por lo que el término no significa invulnerabilidad ni impermeabilidad al estrés, sino que se refiere a la capacidad de afrontar las contingencias y salir mejorado de ellas.

La resiliencia es una capacidad que podemos alcanzar todas las personas, esta capacidad cambia a través del tiempo y es influenciada por factores protectores, tanto personales como ambientales. Desde ACTIO, vamos a dar algunas pautas que pueden ayudarnos a desarrollar esta capacidad tan valiosa y necesaria para de esta manera poder salir mejorados de los conflictos que se nos vayan presentando. Algunas de estas pautas son:

1.Establecer relaciones, es decir, tener un buen grupo de apoyo. En general, es beneficioso establecer buenas relaciones con familiares, amigos, pareja… Aceptar ayuda y apoyo, así como darlo a las personas significativas que forman parte de nuestra vida fortalece la resiliencia.

2.Evitar ver las dificultades como obstáculos infranqueables.  No se puede evitar que nos surjan dificultades, pero lo que si podemos cambiar es la forma de interpretarlas y reaccionar ante ellas.

3.Adaptarse a los cambios y aceptarlos. Es posible que como resultado de una situación adversa no sea posible conseguir algunos objetivos. Aceptar las circunstancias que no se pueden cambiar puede ayudar a centrarse en las circunstancias que si pueden modificarse. Mientras uno se adapta a los cambios, avanza en la vida.

4.No anclarse al pasado. Todos tenemos un pasado que nos ha hecho ser la persona que somos, pero vivir en el pasado impide seguir viviendo el presente. Es importante vivir el día a día y enfocarse hacia el futuro.

5.Realizar planes de acción con el fin de alcanzar nuestras metas. Para ello dichas metas han de ser realistas. Es importante ir marcándose pequeñas submetas que te lleven a alcanzar la meta final, en vez de plantearse metas imposibles. Mejor realizar cosas que se puedan conseguir hoy y que te dirijan hacia donde quieres ir, que metas a largo plazo y difíciles de lograr, que te desvíen de tu camino y te hagan perder el objetivo buscado.

6.No ignorar los problemas. A corto plazo puede generar tranquilidad, pero a largo plazo solo hará que empeorar. En situaciones adversas, hay que intentar actuar de la mejor manera posible.

7.Descubrirse a si mismo y tener una buena autoestima. Al enfrentarse a situaciones adversas las personas normalmente suelen crecer a nivel personal y aprender de ellas mismas (autoaceptación). Desarrollar la confianza en uno mismo para resolver los problemas es otro de los aspectos que desarrolla la resiliencia.

 8.Autorregulación emocional. Reaccionar a las situaciones difíciles de manera adecuada emocionalmente, disminuirá el estrés, permitiendo un afrontamiento más adecuado a dichas situaciones.

 9.Ser optimista pero realista. Ver el vaso medio lleno en vez de medio vacío ayuda a esperar cosas buenas y a tener esperanza. Esto ayuda a tener más emociones positivas y al desarrollo de la resiliencia.

 10.Sentido del humor y creatividad. Dichas habilidades permiten relativizar los problemas y encontrar lo cómico en las dificultades.

 11.Cuidarse.  Es importante cuidarse tanto a nivel físico como mental, esto ayudará a enfrentarse a situaciones que requieran resiliencia.

 

“No hay mal que por bien no venga”

 

Esperamos haber aclarado el término de resiliencia y las posibles pautas a seguir para desarrollarla. Para cualquier cuestión, no dudes en consultarnos

 

Escrito por raquel.delaorden